Centros de Mayores, un recurso para prevenir la soledad no deseada.

Por Charo Arroyo | Centros de Mayores, un recurso para prevenir la soledad no deseada.


En la década de los ochenta, se comenzó a impulsar la creación de Centros para personas mayores. El primer objetivo que motiva su creación es la prevención de la soledad en los mayores. “Son equipamientos de Servicios Sociales no residenciales, destinados a promover la convivencia de los mayores, propiciando la participación y la integración social” Ayuntamiento de Madrid.

Somos seres sociales  y necesitamos tener relaciones interpersonales, vínculos e interacción con otros, en esta etapa de nuestra vida las relaciones sociales, se van perdiendo, viudedad, síndrome de nido vacío, son cambios de situación a los que nos vemos llevados por el transcurso de la vida.  La falta de otras personas a nuestro alrededor causa tantos problemas de salud como los derivados de un estrés psicológico continuado.

En momentos de duelo, rabia o decepción, necesitamos aislarnos y buscar la tranquilidad en la soledad, pero pronto llega la tranquilidad, y con ella la necesidad de sentir la compañía y el apoyo. 

Son muy pocas las personas que deciden quedarse solas por decisión propia. Ya que la necesidad de ser vistos y recibir el reconocimiento y cariño de los demás es una necesidad indudable. 

Los Centros de Mayores se plantean con el objetivo de ser lugar de encuentro entre estas generaciones en los que mediante las relaciones personales, se crearan nuevos vínculos. 

Las actividades que se realizan son la excusa perfecta para poder crear estos grupos en los que surge la amistad, y la ayuda mutua. 
Estas actividades han ido cambiando durante estas tres décadas. En un principio las actividades más demandadas eran los Campeonatos de juegos de mesa. Hoy en día el interés se dirige a los grupos de Memoria, las clases de nuevas tecnologías o el ejercicio físico. 

Muchos de los mayores acuden por indicación del médico de referencia, conocedores de la labor que en estos centros se realizan. Si además de prevenir la soledad, nos ponemos en forma estamos ganando en calidad de vida, y reforzando la independencia. 

Los profesionales que trabajan en estos centros,  acogen  mediante una entrevista personal detectaran: gustos, necesidades y demandas, acompañándoles en la incorporación a las diferentes actividades, con la ayuda de personas de referencia. De esta forma se facilita la integración de los mayores en los grupos. 

Tristemente debo reconocer que la imagen que muchos ciudadanos tienen de estos centros, esta estereotipada, prejuicios que producen que muchos mayores sientan rechazo a acudir a estos recursos.
El edadísmo que afecta a los mayores, afecta también a los espacios que se han creado para ellos. 

Es necesario que la sociedad conozca y reconozca estos recursos, nada mejor que acercarse a ellos independientemente de la edad, seguro que hay algún centro en nuestro barrio o nuestro pueblo. Los trabajadores estarán encantados de recibirnos e informarnos, pues una de sus labores es darse a conocer en el entorno más cercano.




editiado: Chamberí | suplemento cultural | jueves, 15 de agosto | Año 2º | Nº 07